Únase a nosotros en una visita guiada que le mostrará que Erlangen tiene mucho más que ofrecer en invierno que narices frías y gafas empañadas.
Descubrirás cómo nuestros mercados de Navidad y árboles de Navidad deleitan no sólo los corazones, sino también el estómago y el hígado – palabra clave: vino caliente y delicias regionales.
Por supuesto, la cerveza de Erlangen también es imprescindible, con historias tan animadas como la bebida misma.
Y como nos gusta ser un poco peculiares, también revelaremos algunas curiosidades: por ejemplo, por qué la gente aquí prefiere pasear hasta el cementerio el día de San Martín e ignorar el día de Todos los Santos.
Así que: bájese aún más el sombrero, póngase los guantes y déjese transportar a un mundo donde las costumbres invernales, la cerveza y una buena dosis de momentos "ajá" van de la mano.


