Imagínense: 1686. Familias abandonan sus hogares por temor a la persecución. Más de 1.000 de estos refugiados religiosos llegan a Erlangen. ¿Qué encuentran? Esperanza.
Un margrave visionario no sólo les da seguridad, sino una ciudad entera, planificada en la mesa de dibujo, abierta a nuevas ideas: el barroco “Erlang cristiano”.
Y este espíritu perdura hasta nuestros días. Donde antaño los hugonotes construyeron su futuro, ahora se desarrollan la investigación, el desarrollo y el estudio. La Universidad Friedrich-Alexander atrae talento de todo el mundo, y Siemens lleva generaciones impulsando la tecnología y la innovación.
Erlangen es una ciudad que da cabida a las ideas, tanto entonces como ahora. Descubre cómo un refugio se convirtió en una ciudad llena de vida, conocimiento y cambio.